ESPECIAL DE HOY

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viernes, 13 de abril de 2012

Fidel Castro y dirigente vietnamita intercambian sobre política de renovación


Granma, órgano oficial del Partido Comunista de Cuba, insertó este viernes, una entrevista que realizaran Lázaro Barredo Medina y Claudia Fonseca Sosa a Nguyen Phu Tong, secretario general del Partido Comunista de Vietnam, a propósito de su visita a Cuba.
Por su interés la reproducimos íntegramente.

  Justo antes de la entrevista sostenida con Granma al atardecer del miércoles, el compañero Nguyen Phu Trong, Secretario General del Comité Central del Partido Comunista de Vietnam, tuvo la oportunidad de reunirse con el compañero Fidel y la conversación comenzó precisamente por sus impresiones sobre ese encuentro.

Acabé de regresar de la casa del compañero Fidel y tuvimos una conversación que duró casi dos horas. Y si hubiéramos dispuesto de más tiempo, hubiéramos continuado hablando. 


Hoy vi a un Fidel más saludable, en comparación con nuestro primer encuentro en el 2010. La reunión fue muy cordial y muy interesante, sin ningún protocolo, como hermanos conviviendo en la misma casa. Fidel me sostuvo las manos por varios minutos y dijo sentir alegría. Nosotros los vietnamitas sentimos gran respeto por Fidel y su pueblo. 

Al entablar la conversación, nos dimos cuenta de que tenemos muchas cosas para reflexionar. Fidel habló no solamente de temas políticos, sino también de la ciencia y la técnica.

Fidel recordó su visita a Vietnam en el año 1973. Se refirió a mis palabras en el acto político que realizamos ayer en el muelle Hai Phong y de los profundos sentimientos de amistad entre Cuba y Vietnam. 

Cuando llegué, estaba sobre su mesa el documento de la conferencia que impartimos en la Escuela Superior del Partido Ñico López. Se interesó por el número de copias que del mismo se habían hecho, y por la cantidad de cuadros políticos que habían participado en el evento. 

Asimismo, valoró mi discurso como sugestivo y correcto, y quiso aclarar algunos lineamientos que coinciden con políticas que Vietnam ha ido aplicando. Quiso saber mi opinión. Dijo que en la actualidad hay muchas personas que solo quieren escuchar y no reflexionar. 

También dijo que había seguido mi visita a través de los medios de información. Me preguntó cómo me había sentido y quiso conocer aspectos sobre mi visita a la provincia de Pinar del Río. Inquirió con detalle sobre el desarrollo agrícola en Vietnam. 

Se interesó por nuestro programa de visita a diferentes países de América Latina y, para mi sorpresa, habló de que el día 14 de abril es mi cumpleaños y preguntó dónde estaría en ese momento.
En todo momento, Fidel demostró tener una mentalidad muy clara, con estudios y una metodología muy lógica, muy científica. Y estamos convencidos de que los dirigentes tienen que tener esas cualidades, ser concretos. 

Las estrategias de la Renovación Socialista

El dirigente vietnamita nos brindó una explicación resumida de los principales pasos que Vietnam ha dado en su política de Renovación.

Cuando en 1986 Vietnam comenzó a aplicar la política de Renovación —conocida en esa tierra asiática como Doi Moi—, muchos pensaron que el país pretendía abandonar el socialismo. Desde entonces han transcurrido 26 años y la historia se ha encargado de demostrar lo contrario, porque mediante nuestras experiencias, combinando los argumentos teóricos y científicos del Marxismo-Leninismo y el pensamiento de Ho Chi Minh, llegamos a la conclusión de que solo el socialismo puede mantener la independencia nacional, la prosperidad y felicidad del pueblo.

Bajo la tutela del Partido Comunista, el pueblo vietnamita ha sabido adecuar las pertinentes transformaciones económicas al contexto histórico y las necesidades concretas de la nación, sin sacrificar su estabilidad política. Ha logrado resultados socioeconómicos impresionantes que lo acercan cada vez más al propósito de "construir un Vietnam diez veces más bello".

Pero para cumplir el sueño de Ho Chi Minh hemos tenido que sortear diversos obstáculos, avanzar sin decisiones apresuradas. Nuestro Partido está consciente de que la transición al socialismo es una obra prolongada, difícil y complicada.

El proceso Doi Moi no ha sido sencillo. Desde la década del ochenta hasta la actualidad hemos tenido que caminar bastante. De 1981 a 1985 vivimos la etapa que pudiéramos llamar de pre-Renovación, en la que realizamos diferentes experimentos, balanceamos la teoría con la práctica, sacamos conclusiones. No fue hasta 1986 que quedó conformada la política de Renovación. Entre los años 1980-1981 comenzamos a entregar tierras a los campesinos, pero no fue hasta el VI Congreso de nuestro Partido en 1986 que el Buró Político elaboró la Resolución no. 10 que determinó el trabajo por destajo. 

A partir de entonces se empezó a acelerar el desarrollo agrícola y permítanme decirles, como un ejemplo, que obtener un rendimiento anual de 47 millones de toneladas de arroz conllevó mucho esfuerzo y ha sido algo que ha tenido que ir consolidándose año tras año. 

Hasta 1989 estuvimos importando el arroz, para satisfacer la demanda de la población. Sin embargo, en ese año no solo comenzamos a autoabastecernos, sino que ya para ese entonces logramos exportar el primer millón de toneladas del grano. 

En el plano industrial sucedió algo parecido. Entre 1981-1982 comenzamos a eliminar el sistema burocrático, pero las políticas a seguir al respecto no fueron aprobadas hasta 1986. No es hasta 1991 cuando se empieza a hablar de economía de multicomponentes, de producción de mercancías, y de economía de mercado con orientación socialista. En esa época también fuimos bloqueados por Estados Unidos (por 20 años), y no se podía hablar de integración económica internacional. 

Y todo eso sin contar muchos otros problemas como las secuelas de las guerras. Solo menciono un ejemplo: hasta el día de hoy, todavía millones de personas siguen sufriendo enfermedades incurables, cientos de miles de niños nacen anormales, como consecuencia del agente naranja, dioxina con que las tropas norteamericanas fumigaron durante la guerra. 

Según especialistas, Vietnam necesita 100 años más para poder limpiar completamente las bombas y minas que todavía están enterradas en el suelo de nuestro país. Como dije en la Conferencia en la Ñico López, solamente en la provincia de Quang Tri, que el compañero Fidel Castro visitó en 1973, miles y miles de bombas y minas se encuentran sin explotar en el 45 % de sus tierras cultivables.

Estos son solo ejemplos de la ardua tarea que enfrentamos con la Renovación. Pero lo más difícil es cambiar la mentalidad general e individual en Vietnam, muchos pensaron que las transformaciones nos apartarían del socialismo. Incluso hablaron de desviaciones, otros son más conservadores. Vietnam no solo ha logrado resultados económicos significativos en estos 25 años, sino que también ha resuelto problemas sociales de modo mucho mejor que los países capitalistas con el mismo nivel de desarrollo. Y prueba de esos resultados es que en nuestro país el índice de pobreza en 1986 era de un 75 % y ya en el 2010 se redujo a 9,5 %. 

La Renovación trajo cambios muy positivos, se mejoró considerablemente la vida del pueblo, y eso lo reconocen las Naciones Unidas cuando señalan que Vietnam es uno de los primeros países que más cumple con los Objetivos del Milenio.
Y en estos días de visita en Cuba, en los que he conversado con sus dirigentes, me parece que están en la misma fase. El cambio de mentalidad tiene que realizarse en todos los niveles, desde el superior hasta la base. 

El afianzamiento de la Renovación es un tema que abordamos en el reciente XI Congreso del Partido, y en cuanto a los objetivos o metas a largo plazo, vale destacar el propósito de Vietnam de convertirse en un país básicamente industrializado para el 2020. Nuestra estrategia de desarrollo desde el 2011 hasta esa fecha tiene que basarse en tres pilares fundamentales: el desarrollo de la infraestructura, los recursos humanos, y la reforma institucional.

Desde luego, tenemos retos en el campo de la economía y la integración internacional, en el campo de la atención social donde debemos enfrentar algunas limitaciones y hacerlo todo, como dije en la Conferencia, en la Escuela del Partido, conscientes de que el peligro para un Partido en el poder es la corrupción, el burocratismo, la degeneración, especialmente en las condiciones de una economía de mercado. 

El Partido Comunista de Vietnam se exige una constante auto-renovación, auto-rectificación y lucha enérgicamente contra el oportunismo, el individualismo, la degradación en sus filas y en todo el sistema político.

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