ESPECIAL DE HOY

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viernes, 20 de octubre de 2017

Techo nuevo para la vivienda de Mariela y Peleteiro

La casa donde residen Mariela Ojeda y  Raúl Peleteiro  a la salida rumbo al Embarcadero, casi en las afueras de la ciudad  de Morón, tiene paredes de mampostería, y  aunque parecía ser resistente  a los embates de un huracán, la furia de los vientos convirtió todo el techo en un picadillo de fibrocemento.  En aquellas circunstancias recibieron el apoyo de un vecino, donde se protegieron con su  pequeño niño y  llevaron algunos  equipos  y  ropas.

En realidad toda  la familia pensó que la recuperación del techo de la casa sería una tarea  larga y   tendida, pero no se sentaron  en el banco de la paciencia.



"Lo primero que hicimos fue conversar con el delegado de la circunscripción,  y luego vino una comisión para evaluar los daños que había sufrido la vivienda:  derrumbe parcial del techo, fue la conclusión a la que se llegó", confiesa  Mariela. "Casi nada, cuando se trata de un momento de que muchas familias tienen incluso peores condiciones que las nuestras", pensó la entrevistada.

Fueron varias  las gestiones, trámites, documentos, firmas y  consultas  pues la cadena para  tener en la mano los materiales, pasa por varios momentos, análisis, apruebación o desaprobación, algunas de manera muy ágil, como el Banco que  en apenas 24 horas extiende el crédito, pero en otros puntos aparecen errores, omisiones, equivocaciones, "tal parece que al personal les falta adiestramiento, y  eso redunda en demoras", manifiesta Mariela.

En el Punto de Venta de  materiales de la construcción todo fluyó de manera muy fácil, pues hay  un trato amable y se respira un ambiente acogedor. "Así fue que a los 40 días del paso del huracán llegamos con el 50 por ciento de los recursos que necesitamos para reparar  nuestra vivienda", manifiestan los familiares. con la confianza y el optimismo de que muy pronto recibirán los recursos que restan.

Este  fin de semana comenzaron los carpinteros y  albañiles a colocar planchas,  reparar vigas y piezas de madera afectadas, para  después precisar las partes de  cemento  dañadas.

Hay alegría y  agradecimiento a la Revolución en la vivienda de Mariela y Peleteiro,  la primera de esa barriada que es objeto de rehabilitación, tras el paso del huracán Irma. En las próximas horas comenzarán a traer los equipos y objetos que resguardan en la casa de un  vecino cercano.

Quizás la recuperación no marche en la ciudad de Morón a la velocidad  que los damnificados merecen, pero ciertamente en todos los consejos populares, se trabaja porque las familias afectadas  tengan sus techos lo más pronto posible.

Leonel Iparraguirre González





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