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lunes, 11 de enero de 2016

Obama y la carrera contra el tiempo para cerrar cárcel de Guantánamo

                                
La cárcel de la Base Naval estadounidense en Guantánamo, en el este de Cuba, cumple este 11 de enero 14 años de funcionamiento sin que el presidente norteamericano, Barack Obama, haya podido cumplir su promesa electoral de cerrarla.

Desde el 11 de enero de 2002 Estados Unidos mantiene esa penitenciaría en dicho enclave militar ubicado en territorio cubano contra la voluntad del pueblo y Gobierno de la isla.

Ese día, la administración de George W. Bush (2001-2009) llevó 20 detenidos a la instalación, que comenzó a emplearse como centro de detención para sospechosos de terrorismo capturados tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos.


A partir de entonces, se sucederían las denuncias de organizaciones internacionales sobre las torturas sistemáticas, los interrogatorios, los abusos y otras violaciones de los derechos humanos de los casi 800 reos que llegó a recibir la prisión, la mayoría de ellos sin cargos en su contra.

Durante una declaración ofrecida ayer a la cadena Fox, el jefe de gabinete de la Casa Blanca, Denis McDonough, aseguró que en su último año de Gobierno el mandatario mantendrá su compromiso de cerrarla.

Él siente que tiene una obligación con su sucesor para clausurarla y por eso vamos a hacerlo, por supuesto que sí, aseguró McDonough, quien no precisó si el gobernante podría apelar a medidas ejecutivas o decretos para alcanzar ese objetivo.

De acuerdo con el jefe del equipo de Obama, el Presidente dijo que va a presentar un plan al Congreso y trabajar en esa instancia, para después llegar a alguna determinación final.

Sin embargo, las trabas surgidas contra ese cierre durante los dos mandatos del actual ocupante de la Casa Blanca hacen mirar con escepticismo los pasos que ahora pueda emprender el dignatario, quien tiene en su contra la mayoría republicana en las dos cámaras del legislativo.

Poco antes de asumir la Presidencia en enero de 2009, Obama declaró que la cárcel de Guantánamo representaba "la más seria amenaza a la credibilidad de Estados Unidos como una democracia defensora de los derechos humanos."

Al iniciar su primer mandato, prometió poner fin al centro de detención en el plazo de un año.

El compromiso chocó con la fuerte oposición de congresistas republicanos e, incluso, algunos de su propio Partido Demócrata, quienes defienden la instalación como el sitio adecuado para retener a los sospechosos de terrorismo y rechazan su transferencia a cárceles dentro del territorio norteamericano.

La actual administración ya avanzó en el traslado de prisioneros a terceros países, en el lugar solo quedan 104 y tiene previsto rebajar esa población carcelaria a menos de 100 personas antes de que culmine este mes.

Al mismo tiempo, el Pentágono lleva más de medio año trabajando en un plan para clausurar la instalación, pero el diario The Wall Street Journal señaló a finales de 2015 que la Casa Blanca rechazó el primer proyecto en la materia al considerarlo demasiado costoso.

En medio de la espera de una decisión final al respecto, expertos de Naciones Unidas y de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa llamaron este lunes a Estados Unidos a que "ponga fin a la impunidad" y cierre el centro de detención de Guantánamo.

"Todos los implicados, incluyendo a aquellos al más alto nivel, deben ser responsables por haber ordenado o ejecutado detenciones secretas, arrestos arbitrarios de civiles, y las llamadas 'técnicas de interrogación intensificadas' en nombre del combate al terrorismo", expresaron en una carta abierta.

Los firmantes recordaron que aún hay un centenar de detenidos languideciendo tras años de detención sin juicio y excluidos del sistema judicial estadounidense.

Pero esas peticiones y los planes del mandatario parecen encontrar un nuevo escollo, relacionado con los temores avivados en el país tras los ataques terroristas en París, Francia, el 13 de noviembre pasado, y el tiroteo de San Bernardino, California, menos de un mes después.

En enero de 2015, durante su discurso sobre el Estado de la Unión, Obama aseguró que no desistiría hasta ejecutar el cierre del penal de Guantánamo.

Mañana, durante su última alocución de ese tipo, el Presidente podría reiterar la promesa, pero el tiempo se le acortó demasiado y si no logra concretarla en 2016, ya no tendrá otra oportunidad para cumplirla.

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