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sábado, 12 de septiembre de 2015

Precisan Cuba y EE.UU. agenda de trabajo para los próximos meses

(Tomado de Granma Digital)

La delegación cubana estuvo presidida por la directora general de Estados Unidos del Ministerio de Relaciones Exteriores, Josefina Vidal Ferreiro, y la estadounidense por el subsecretario adjunto para los Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado, Edward Alex Lee. Foto: Cubaminrex

Los diplomáticos cubanos y estadounidenses cuentan por primera vez con una hoja de ruta sobre los temas que abordarán en el corto plazo para avanzar en la normalización de las relaciones.

La Comisión Bilateral que sesionó ayer en La Habana definió “una agenda de temas en los cuales nos vamos a centrar a partir de ya”, aseguró a la prensa la directora general de Estados Unid­os del Mi­nis­terio de Relaciones Exteriores, Josefina Vidal Ferreiro.



Vidal precisó que es la primera vez que los dos países se trazan de manera seria y estructurada una agenda de trabajo para avanzar hacia la normalización. “Nos parece que ha sido un buen re­sultado para esta primera reunión”.

Explicó que la Comisión Bilateral, anunciada el  pasado 14 de agosto por los cancilleres de ambos países, no discutirá direc­­ta­mente los temas acordados. Para tales fines funcionarán en­cuentros a nivel de expertos, grupos de trabajo, entre otros me­ca­nismos.

“Esta comisión lo que va es a seguir y conducir el trabajo de esos grupos y estimularlos para alcanzar el propósito que nos he­mos trazado”.
Según la diplomática cubana los puntos acordados se pueden dividir en tres bloques.

Primero están aquellos relacionados con la cooperación bilateral, como pueden ser la protección del medio ambiente y la prevención de desastres naturales, la salud, la aviación civil, y la aplicación y cumplimiento de la ley, incluyendo el enfrentamiento al tráfico de drogas y de personas y a los delitos transnacionales.

Otro acápite estaría compuesto por asuntos de interés bilateral, incluyendo aquellos en los que los dos países tienen diferentes concepciones como la trata de personas y los derechos humanos. Asimismo, se identificaron otros de carácter multilateral, co­mo el cambio climático y el enfrentamiento a epidemias, pandemias y otras amenazas a la salud mundial.

Por último, están los temas pendientes de solución. Vidal ex­plicó que la Comisión pretende marcar la guía de trabajo para un periodo relativamente corto de unos 10 a 14 meses, pero el proceso pleno de normalización podría demorar años.

Así, lo acordado en esta ocasión fue centrarse en la discusión de las compensaciones por daños humanos y materiales a causa del bloqueo que solicita Cuba, y las que reclama Estados Unidos por la nacionalización de empresas al comienzo de la Re­vo­lución.

Ante una pregunta de la prensa sobre los montos exactos que reclama cada parte, Vidal dijo que era un asunto complejo y que todavía no había empezado esa conversación.

“Las personas que se dediquen a discutir este tema serán altamente especializadas y tendrán que hacer todo ese trabajo”, afirmó.

Otro punto discutido, pero que no fue directamente incluido en la agenda, fue la protección recíproca de marcas y patentes.

Recordó que notorias empresas nacionales han tenido difi­cultades con el respeto a sus derechos de titularidad en Estados Unidos, pero que en Cuba están protegidas miles de marcas norteamericanas a pesar de que no existe el comercio.

Por el momento, precisó, “lo que hemos hecho es ponernos una agenda objetiva de cosas en las que podemos ponernos a trabajar de inmediato. Con la idea de ofrecer resultados y alcanzar determinadas metas”.

Sin embargo, Vidal dijo que la parte cubana fue enfática en el hecho de que para alcanzar la plena normalización será necesario devolver a Cuba el territorio ocupado ilegalmente por la Base Naval en Guantánamo, la suspensión de las transmisiones radiales y televisivas ilegales de los Estados Unidos hacia Cuba, y la eliminación de los programas dirigidos a la desestabilización y la subversión del orden constitucional cubano.

A una pregunta de Granma sobre cómo se podía interpretar la reciente decisión del presidente Barack Obama de renovar por otro año la Ley de Comercio con el Enemigo, que data de 1917 y que en este momento solo se aplica a Cuba, contestó:

“A primera vista podría parecer contradictorio que se hayan prorrogado las sanciones a Cuba bajo esta Ley, teniendo en cuenta que el propio Presidente ha dicho que el bloqueo debe ser levantado y ha pedido al Congreso trabajar en esa dirección”, respondió Vidal.

Precisó que según las explicaciones de voceros estadounidenses, así como los análisis de importantes abogados y académicos de ese país, esa Ley permite al Presidente sostener sus potestades ejecutivas  para modificar algunos aspectos del bloqueo.

“Creo que no debemos perder el foco de la atención, que el Congreso es el que tiene que dar pasos para levantar totalmente el bloqueo”, refirió.
“El Presidente puede contribuir de manera decisiva al desmantelamiento progresivo y paulatino de muchas de las regulaciones que conforman el bloqueo. Pero al final para que esa política desa­parezca tiene que ser el Congreso el que tome una decisión”.

El pasado 16 de enero fueron publicadas un grupo de medidas ejecutivas que modificaban algunas de las limitaciones hacia Cuba, especialmente en el sector de las telecomunicaciones y los viajes.

Interrogada por la prensa sobre por qué todavía no se percibía un impacto en el terreno de algunas de esas medidas, Vidal dijo que estaban influyendo dos aspectos fundamentales.

Por un lado, aún falta una mejor comprensión de las dos partes de sus alcances y límites.

Refirió que hay una visita pendiente de representantes de los departamentos de Comercio, Tesoro y Estado para intercambiar con sus pares cubanos al respecto.

“Esa visita debe ocurrir, tenemos todas las condiciones preparadas, para que puedan explicar bien el alcance y nosotros poder explicar cómo funciona Cuba”.

Por otra parte, añadió, estas regulaciones tienen en sí mismas limitaciones que impiden su correcta y adecuada implemen­tación.

“A Cuba no se le permite el uso del dólar y todavía no hay una regulación que permita el acceso a créditos o financiamientos”, afirmó.

“En el mundo nadie negocia en efectivo y por adelantado”, dijo en referencia a las condiciones a las cuales se ha visto obligado nuestro país en el pago de algunas compras de alimentos a Estados Unidos.

Las propias compañías norteamericanas que han viajado a Cuba, agregó, se percatan de esas limitaciones. “Muchos obs­táculos se derivan de la política del bloqueo que inhibe la posibilidad de llevar adelante estas medidas”, concluyó.

Este proceso se trata de ir identificando los aspectos que se interponen en el camino y ojalá que sigamos viendo una buena disposición para resolver los obstáculos, concluyó.

Al cierre de esta edición, Granma no había tenido acceso a ningún pronunciamiento público de la delegación estadouni­den­se en­cabezada por el subsecretario adjunto para los Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado, Edward Alex Lee.

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