... ...

SIN RODEO: TENDENCIAS

viernes, 25 de marzo de 2016

Papito, el peluquero cubano que conversó con Barack Obama

- Papito explicó  a Obama los pormenores del proyecto

El peluquero cubano Gilberto Valladares (Papito) fue uno de los emprendedores locales que participó el 21 de marzo con el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, en una reunión de dialogo e intercambio.

Ese encuentro ocurrió en el Antiguo Almacén de la Madera y el Tabaco, de La Habana Vieja, donde el estilista dijo al mandatario que en la actualidad el 95 por ciento de los peluqueros en este país pertenecen al sector privado.

Papito, como todos le conoce, es responsable de uno de los proyectos más interesante como rescate social para La Habana Vieja, con el nombre de Artecorte (con premio mundial).



La labor de la Oficina del Historiador de la Ciudad (Eusebio Leal), estimula diferentes planes surgidos en la comunidad tal y como lo reconoció oportunamente Valladares.

Este proyecto fue elegido entre 300 de su tipo en el mundo mediante un concurso internacional auspiciado por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) y la Organización Mundial de Ciudades Patrimoniales.

Esa entidad patrimonial, con sede en Canadá, seleccionó en una primera etapa 13 programas, y luego quedaron tres, que fueron agasajados en su reunión anual de alcaldes en Oaxaca, México (en 2013), a la que asistió este estilista.

Barbero y peluquero desde hace unos 30 años, al graduarse de una de las escuelas de este oficio a los 17, ahora constituye destacado promotor cultural en el Callejón de los Barberos (Aguiar entre Peña Pobre y avenida de las Misiones, parte antigua capitalina).

Inaugurado en 1999, Artecorte se inició en la casa de Papito y expandió su influencia con el apoyo de Leal para incluso a partir de sus beneficios económicos fundar una escuela de barbería y peluquería gratuita para jóvenes del área.

Artecorte se engarza con un Barbeparque, o parque infantil de barbería, en el que además de los niños jugar en aparatos con figuras de herramientas de peluquería, pueden pelarse en un salón creado allí, o con ayudas a una Casa de Abuelos.

El proyecto tiene su eje en la casa de Papito, especie de museo activo con centenares de piezas de barbería rescatadas para una colección viva, pues allí los clientes se atienden el cabello, con Papito y un grupo de sus colaboradores.

Papito comenta que fue uno de los primeros en acogerse a los trabajos por cuenta propia, modalidad en desarrollo en Cuba.

La iniciativa fue mucho más allá, al incluir colecciones, museo, pintura, música, y la escuela de un año, que en inicio era para los muchachos del barrio Santo Ángel y luego se amplió a otros interesados, de otras partes de La Habana.

Esos detalles los explicó Papito a Obama, cuando aseguró además que se le otorga singular importancia al tema de los valores sociales, de ahí que en estos momentos 10 muchachas sordas aprenden ese oficio.


Fuente: Prensa Latina

No hay comentarios:

Publicar un comentario

(Su comentario puede tardar unos minutos para ser publicado)