ESPECIAL DE HOY

... ... ... ... ...
... ... ...

sábado, 24 de mayo de 2014

Falleció el Acuarelista de la Poesía Antillana, Luís Carbonell

Luis Carbonell, el Acuarelista de la Poesía Antillana, falleció esta madrugada en la capital cubana a los 90 años de edad.

Nacido en Santiago de Cuba, el 26 de julio de 1923, Luis Carbonell, nombre artístico con el que se conoció a Luis Mariano Carbonell Pullés, sobresalió como inigualable declamador.

En su desempeño artístico tenía el don de desdoblarse en el montaje de voces y ofrecer un repertorio variado, con un gracejo personal sumamente atractivo.



Igualmente cultivó sólidos conocimientos del trabajo con solistas, a quienes acompañó como pianista.

Al inicio de sus avatares artísticos solía declamar en fiestas familiares, hasta que, en 1943, fue invitado a participar en la emisora radial CMKC en un programa de aficionados, y llegó luego a ser director artístico de ese espacio.

En Santiago de Cuba trabajó como profesor de inglés, pero dedicaba el resto del tiempo a la radio.

Alrededor de 1945 salió rumbo a Nueva York, y un año más tarde, en esa ciudad, se produjo su encuentro con Esther Borja a través de la cual conoció a Ernesto Lecuona y gracias a este actuó en la cadena NBC.

Su trayectoría fue muy fructífera como maestro, pianista, repertorista y arreglista.

Dejó varios discos y placas, entre ellos el CD Mulata, Ñáñigo al cielo y otros poemas, grabado recientemente.

La cita de Luis Carbonell resulta imprescindible al hacer la historia de los cuartetos y otros grupos vocales.

Debido a su trayectoria artística, dentro y fuera del país, fue merecedor de los más importantes premios del arte en Cuba.

En 1999, recibió la Réplica del Machete de Máximo Gómez como reconocimiento a su obra y en el 2003 le fue otorgado el Premio Nacional del Humor y el Premio Nacional de Música.

También le fue otorgada la Orden Por la Cultura Nacional y la Distinción Raúl Gómez García, entre otros reconocimientos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

(Su comentario puede tardar unos minutos para ser publicado)